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Estamos vivos de milagro: 10 años después de Morente

ABC para UNE

27/07/2022 a las 14:30h.

‘Estamos vivos de milagro’ toma prestada una frase memorable de Morente y da título al libro que recoge parte de las ponencias celebradas en el ‘Congreso Internacional Enrique Morente. Memoria y heterodoxia en el Flamenco’ (diciembre, 2020), organizado por el Departamento de Historia y Ciencias de la Música de la Universidad de Granada. Lo edita Pedro Ordóñez Eslava bajo los sellos de las universidades de Granada y Sevilla.

‘Estamos vivos de milagro. 10 años después de Morente’ supone un repaso a la trayectoria del cantaor, basándose en la biografía y las circunstancias. De esta manera, se analiza la vida y producción del artista desde distintas disciplinas, como la musicología, la historia del arte, la antropología y la literatura, y a través de la recopilación de anécdotas y entrevistas. 11 capítulos a modo de artículos que abordan su compromiso e implicación con las artes, la apuesta por la interdisciplinariedad, el estudio del flamenco, la unión de la poesía culta y la popular, su condición de andaluz, de emigrante y de universal, de músico electrónico, rockero, su interés de tránsito, ruptura y búsqueda, y su compromiso político y social. Abordan su legado, que se traduce en una obra de arte total, una obra de arte wagneriana o en una obra de arte abierta, basada en la experimentación y en el desafío artístico y estético.

En su capítulo, Pedro Ordóñez escribe: el flamenco es Fluído, pLural, Arriesgado, iMpuro, Experimental, iNcómodo, Contemporáneo y cOntestario. Entonces Morente es flamenco y flamenco es Morente. De eso no cabe duda. Y para eso tuvo que romper con la norma.

Imagen - Estamos vivos de milagro: 10 años después de Morente

En 1983, con motivo del primer número de la revista ‘Cabal’, Alfredo Grimaldos entrevista a Antonio Mairena y le pregunta qué piensa sobre el Nuevo Flamenco. Mairena contestó que los artistas bajo esa etiqueta poco se preocupaban de buscar el flamenco puro. Se refería, entre otros, a Turronero y Lole y Manuel que, según el cantaor, tan solo se apuntaban a la moda. No pensó lo mismo de Morente, del que Mairena sentenció: «hace un cante futurista, intentando marcar la línea de lo que puede ser el flamenco de mañana». Y ahí está la profecía cumplida: Morente convirtió el flamenco clásico y presente, en flamenco del futuro. Futurista, a través de la búsqueda de nuevos discursos, su compromiso con las artes y con las justicias, a través de la rebeldía, en fin, a través de su naturaleza flamenca.

Morente oscilaba entre lo ortodoxo y lo heterodoxo y consiguió, además, ser un punki. En una entrevista publicada en agosto de 2004 en ABC, Morente dijo: «bueno, es que lo que yo quiero es ser rockero». Más allá de la estética, Morente hibridó músicas y arte hasta convertirse en un rockero, en un popero, en un artista conceptual, en Duchamp, en hacer lo que le diese la gana siempre justificando una voluntad artística, hasta convertirse en lo que fuese sin dejar de ser flamenco. Eso es ser flamenco y punki.

No lo tuvo fácil. Había un camino trazado que se había ido haciendo desde el siglo XIX, un camino romántico que había dado lugar a una recta llana y mítica: la pureza, el mairenismo. Crisol y pureza. Ese camino era el ‘establishment’ infranqueable que guardaban los flamencólicos, que diría Morente. Un camino del que se apropiaba todo el mundo también. Y Morente era frontera: pertenecía al círculo universitario, cantaba a poetas y estudiaba flamenco. Estudiar flamenco. Academizar el flamenco. Intelectualizar el flamenco.

En torno a esta voluntad creadora de artista se desarrollan todos los capítulos del libro, en un recorrido que va desde Morente niño y Lomax grabando en el Sacromonte, escrito por Ascensión Mazuela-Anguita, hasta el capítulo final, de Carlota Aguilar González, que cuestiona los conceptos que se le han ido atribuyendo al flamenco, tales como memoria, identidad o heterodoxia. Por supuesto se habla de ‘Omega’, y de la curiosidad y búsqueda de nuevas posibilidades tímbricas a partir del recurso electrónico, en el capítulo que firman Ugo Fellone y Ricardo de la Paz Ruiz Morón. Porque si Rosalía ‘samplea’ a flamencos, también viene de Morente. Interesantes las relaciones que se muestran aquí entre la obra de Morente y algunos ejemplos de músicas urbanas actuales.

Del compromiso político del cantaor escribe Ana Ruiz Mármol, que confirma la voluntad rupturista de Morente: con lo mairenista, lo nacional-flamenquista, lo belicista, lo sexista y con todo, convirtiéndose en un ideal humanista. También nos trae al Morente que emigró a Madrid, tema que abordan Iván López Cabello y María Fátima Rodríguez, además de mostrar la afición de Morente por la investigación en el cante, y la simbiosis de lo culto y lo popular. Joshua Brown se centra en el estudio del sentimiento empleado discursivamente y performativamente.

Por su parte, Carlos van Tongeren se ocupa de la conexión entre memoria y presente, desarrollando los conceptos de genealogía y acercándose al concepto de imaginario andaluz a través del compromiso de Morente con letras de Miguel Hernández y su intención de hacer del flamenco un camino de libertad. Francisco Bethencourt Llobet hace un recorrido por la producción artística y relación entre artes, literatura y flamenco, con especial mención al trabajo conjunto del cantaor, Juan Goytisolo y José María Sicilia: en ‘Las mil y una noches’ se producía cante y pintura en tiempo real, una suerte de rescate de las veladas del Black Mountain College. De la misma manera, Pedro Ordóñez habla de la participación de Morente en las obras del dramaturgo Jesús Campos García: en ‘7000 gallinas o un cante’ salió al escenario colgado de un pie.

Norberto Torres Cortés y David Monge García repasan a los guitarristas que trabajaron con Morente, dejando claro que, igualmente, construyeron una antología de la guitarra flamenca contemporánea. Y Soledad Castillero Quesada responde a cómo Morente llegó a convertirse en un genio. Escribe también sobre territorialización, reivindicación y mitificación, cosas de las que se armó y también cuestionó Enrique.

No solo es innovador el tema del libro, sino la forma en la que se presentan los textos también. Un compendio de artículos que nos acercan a la figura de Morente, tan necesaria, desde una perspectiva académica, pero con un lenguaje accesible y con musicalidad.

Ficha del libro

Título : Estamos vivos de milagro: 10 años después de Morente

Autor: Pedro Ordóñez Eslava (ed.)

Editorial: Editorial Universidad de Granada y Editorial Universidad de Sevilla

Año de edición: 2022

Disponible en Editorial Universidad de Granada

Disponible en Unebook

Imagen - Estamos vivos de milagro: 10 años después de Morente

No solo es innovador el tema del libro, sino la forma en la que se presentan los textos también. Un compendio de artículos que nos acercan a la figura de Morente, tan necesaria, desde una perspectiva académica, pero con un lenguaje accesible y con musicalidad.


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